Una escultura tallada en madera que intenta capturar la esencia de las curvas femeninas.
Este florero es perfecto para exhibirse solo o acompañado. Colócalo en una estanteria o mesita con ramas secas o flores para resaltar sus formas delicadas y contrastes. La decoración con verdes simboliza su frescura, mientras que las ramas secas con pinches aportan un toque de fuerza y carácter.
